Producción controlada para entregar productos perfectos

Cada uno de los aparatos cardiostrong se premontan por completo durante la producción y de esta forma son inspeccionados varias veces desde el punto de vista estético y técnico en busca de posibles defectos. Para ello se utilizan tornillos y arandelas especiales de plástico y goma, con lo que cualquier rastro de uso pasa desapercibido para el cliente final. Mediante los consecuentes controles de calidad realizados por nuestros empleados in situ y el exigente estándar de producción podemos garantizar que todos los productos salen de la fábrica en perfecto estado.

 

 

Nuestras cintas de correr se fabrican en una de las fábricas más modernas del mundo ubicada en Taiwán. Todas las piezas se montan a mano con el fin de poder garantizar transparencia y control en cada una de las fases de producción. Nuestra gestión de calidad obliga a que los aparatos sean probados una y otra vez. Tras un ensayo mecánico se inspeccionan las funciones del aparato en una cámara de ensayo especial. Para ello se somete a la cinta de correr, por poner un ejemplo, a una prueba intensiva de 180 segundos para comprobar si funcionan, por ejemplo, el contador de pasos o los sensores del pulso de las manos.

 

El motor se inspecciona de forma especialmente exhaustiva y para ello se utilizan diversas técnicas de medición. Se comprueba la protección contra sobretensión y se miden las vibraciones. Además se registra la generación de ruido para garantizar una marcha silenciosa. Al finalizar el proceso de producción se limpia la cinta de correr y se la somete a una prueba óptica: solo se embalan y transportan a Alemania los aparatos que funcionan correctamente. Antes de enviar los aparatos, estos son sometidos a otro control de calidad post-produccción realizado con muestras aleatorias.